Lo que Dios quiere enseñarte del amor antes de casarte

Todo novio quiere llegar al altar. Pocos se detienen a preguntar qué van a llevar puesto por debajo del vestido y el traje — no la ropa, sino el corazón. #AntesDelSí nace de una convicción simple: lo que ustedes aprendan del amor antes de casarse va a determinar más su matrimonio que la boda misma. Y hay Alguien que quiere enseñarles, si están dispuestos a guardarse el tiempo suficiente para escuchar.

Guardarse no es una lista de prohibiciones

Cuando se habla de "guardarse" para el matrimonio, la mayoría piensa de inmediato en una lista de lo que no se puede hacer. Pero la Escritura lo presenta al revés: no es una restricción, es una protección para algo que todavía se está construyendo.

"Sean todos honrosos en el matrimonio, y la cama sin mancilla; pero a los fornicarios y a los adúlteros los juzgará Dios." — Hebreos 13:4

Ese versículo no está avergonzado del cuerpo ni del deseo — llama "honroso" a lo que se vive dentro del matrimonio. El problema nunca fue el amor físico; fue adelantarlo a un compromiso que todavía no existe. Guardarse es simplemente poner las cosas en el orden en que fueron diseñadas para sostenerse.

El amor que Dios quiere enseñarles no es el que ven en las películas

Casi todo lo que la cultura llama "amor" es en realidad intensidad de sentimiento. Pablo describe algo distinto — algo que se parece más a un carácter que a una emoción:

"El amor es sufrido, es benigno; el amor no tiene envidia, el amor no es jactancioso, no se envanece [...] no busca lo suyo, no se irrita, no guarda rencor." — 1 Corintios 13:4-5

Noten que ninguna de esas palabras describe un sentimiento — describen decisiones. Paciencia, benignidad, no buscar lo propio: eso no se siente, se practica. El noviazgo es el entrenamiento para ese tipo de amor, no la meta. Si todo lo que están construyendo antes del sí es la parte que se siente bien, van a llegar al matrimonio con el músculo equivocado desarrollado.

Dios sí habla del deseo — con más honestidad que la cultura

Alguien podría pensar que la Biblia es tímida hablando de atracción y deseo. Es todo lo contrario. El Cantar de los Cantares es un libro entero dedicado a la belleza del amor entre un hombre y una mujer, con una honestidad que sorprende a quien lo lee por primera vez. Lo que la Biblia hace no es negar el deseo — es ponerle un lugar y un tiempo:

"Yo os conjuro, oh doncellas de Jerusalén, que no despertéis ni hagáis velar al amor, hasta que quiera." — Cantares 8:4

"Hasta que quiera" — no hasta que ustedes ya no puedan esperar más, sino hasta que llegue su tiempo correcto. Guardarse antes del sí no es apagar el deseo; es honrarlo lo suficiente para no gastarlo antes de tiempo.

Un matrimonio guardado es una herramienta de evangelismo

Aquí está la parte que menos se predica, y la razón de fondo de esta campaña: un matrimonio que se construyó sobre el diseño de Dios no es solo una bendición privada — es un testimonio público. Pablo compara la relación entre esposo y esposa con la relación entre Cristo y su iglesia:

"Por esto dejará el hombre a su padre y a su madre, y se unirá a su mujer, y los dos serán una sola carne. Este misterio es grande; mas yo digo esto respecto de Cristo y de la iglesia." — Efesios 5:31-32

Eso significa que cada matrimonio construido con honestidad, paciencia y fidelidad se convierte en una ilustración visible de cómo es el amor de Dios por su pueblo. La gente que los rodea — familia, amigos, compañeros de trabajo — está observando, y su matrimonio les predica un sermón que ninguna palabra puede igualar. #AntesDelSí no busca solamente parejas felices; busca matrimonios que evangelicen sin decir una sola palabra.

Tres preguntas para hacerse antes del sí

Si todavía no han dicho el sí, tienen algo que ninguna pareja ya casada puede recuperar del todo: la oportunidad de construir el fundamento antes del edificio. #AntesDelSí es la invitación a no desperdiciar ese tiempo — a dejar que Dios les enseñe a amar de la forma que después va a sostener todo lo demás.